lunes, 5 de noviembre de 2007

Himno de los Partisanos - Hirsch Glick

Fue escrito después del primer acto de sabotaje realizado por los partisanos judíos del ghetto de Vilna, contra las vías de comunicación alemanas, en 1942. Se cantaba en los encuentros del movimiento clandestino de resistencia. En las reuniones de los partisanos se acostumbraba a entonar esta canción, que así se convirtió en himno.


“No digas nunca que transitas tu final
si el día ocultan cielos de metal.
Nuestra hora tan ansiada, ha de venir
cuando redoble nuestro paso : ¡Henos aquí!”

“Desde el país de la palmera al de la nieve
es nuestro inmenso dolor el que nos mueve.
Y allí donde nuestra sangre haya caído
brotarán nuestro valor , nuestro heroísmo”.

“Se borrará el ayer con el enemigo,
la luz del alba alumbrará nuestro camino.
Pero si tarda, pasará nuestra canción
como consigna de una a otra generación".

“Con sangre y plomo la canción escrita está,
no es la de un pájaro feliz en libertad,
sino que un pueblo, entre muros derrumbados,
la cantó con las armas en las manos”.

"No digas nunca que transitas tu final...